Ocho episodios. Relatos extraños del metro de Caracas  – Charlando con Gladys Del Rosario

Ocho episodios. Relatos extraños del metro de Caracas – Charlando con Gladys Del Rosario

«EL METRO TE LLEVA», era el eslogan que circulaba en aquellos años 80 cuando inició el metro en Caracas. La capital que recibió a grandes cantidades de personas de todas las naciones en su era de gloria, tenía como uno de sus modelos icónicos y ejemplares a esta obra subterránea, confirmando así la modernidad en Venezuela, un hecho muy distinto al que hoy se presenta. Los Relatos extraños del Metro de Caracas, son ocho esta vez, pero pueden ser muchos más en cada país y en cada idioma. En ellos convergen lo absurdo con lo real, lo triste con lo chistoso, lo bueno, lo difícil, lo simple y lo grande, desde una variedad de interactuaciones. Pueden contener las mismas emociones que mueven a cualquier ciudadano del mundo, dentro y fuera sí mismos, tanto para sufrir como para alegrarse.

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Hola Gladys. Antes de nada, me gustaría saber cuál fue el momento en que decidiste publicar el libro.

Hola, gracias por entrevistarme. Tú me preguntas en qué momento decidí publicar mi libro. Bueno, yo decidí publicarlo en el momento en que me sentí bastante satisfecha con él. Es decir, era como algo que sabía que estaba completo, que no le faltaba nada en cuanto al contenido, en cuanto a cada palabra, es decir que me satisfacía completamente. Y luego, pues, no es mi intención hacerles propaganda a ustedes, (risa) es broma, hasta el momento he recibido mucho apoyo de la Editorial Autografía, pero su marketing debe funcionar muy bien, porque tienen un anuncio muy atractivo y me llamó mucho la atención y dije: vaya, voy a enviar mi libro a ver qué sucede, aun en conocimiento de que era probable que no lo aceptaran como de hecho le ha ocurrido a muchos escritores. Yo estaba consciente de que era un camino por transitar, sin embargo, lo hice y la respuesta fue muy rápida, cosa que me sorprendió, me llenó de sorpresa y también de mucha alegría porque yo creo que el libro se lo merece; no es porque yo sea su autora, sino porque, una vez que uno crea algo, pues ya eso tiene vida propia; es como un hijo que se gesta, que se va gestando poco a poco, que va madurando dentro de uno y sale al exterior y allí está.

¿Cómo fue el proceso de escritura? ¿Has tardado mucho tiempo en desarrollarlo?

Bien, las ideas que dieron fruto a este libro, vienen de muchos años atrás. Porque quería escribir algo relacionado con el metro. Me llamaba mucho la atención el único metro que conocía que era el de mi país, aunque también conocí el metro de Manhattan, Nueva York, pero yo vivía en Caracas, Venezuela, era mi país me trasladaba en el metro, y comencé a ver cosas curiosas, comportamientos, la gente en general, situaciones que ocurrían y me pareció interesante escribir sobre ello, pero no lograba darle forma, entonces yo creo que el cerebro humano es una máquina de verdad, bastante creativa, demasiado compleja. Tú piensas algo, y crees que de pronto se te ha olvidado y tal vez el interés que pones en ello en cierto momento, hace que eso se vaya desarrollando dentro de ti sin que tú te des cuenta y un día me senté a escribir, en 2020. Las cosas, las ideas que había imaginado no tenían que ver con lo que estaba escribiendo en ese momento, únicamente, con el contexto del metro. Ehh, recuerdo que hice entonces una introducción bastante larga, luego comencé con los relatos. Los relatos no tenían que ver con esa introducción, la introducción estaba demás. Luego eso fue evolucionando tanto en el papel como en mí, en mi cerebro, no lo sé, supongo que en mi cerebro o mi mente. Hasta que lo dejaba dormir, como lo dice una amiga escritora, lo dejaba madurar como un queso que se va madurando hasta que encuentra su verdadero punto de degustación. Y bueno, yo lo dejé sin terminar todavía, ya me gustaba, pero sabía que aún faltaban relatos, porque había situaciones que había vivido, que todavía no estaban allí y cuando llegó el momento de venir a España, emigrar a España, pues en Madrid los concluí, lo revisé, lo pulí, le agregué al final un glosario de los términos populares que se utilizan en mi país; venezolanismos que tal vez muchas personas aquí en España y en otras latitudes, no conocen su significado y allí se explican en el mismo tono de los relatos. Es decir que el glosario no pierde conexión con lo que se ha venido relatando, sino que, por el contrario, se conecta. Fue una buena experiencia.

¿Por qué el nombre del título? 

El nombre del título: Ocho episodios relatos extraños del Metro de Caracas. Quise poner: Ocho episodios, bueno, porque son ocho (risa) pero en un metro en una vía de metro, pueden haber más de ocho episodios y eso no solamente ocurre en Caracas, puede ocurrir en cualquier metro de cualquier lugar del mundo: en el Metro de Madrid, en el metro de Barcelona, en cualquiera y no sé, me pareció que poner ocho episodios, es un número corto, de verdad, fue algo que no pensé mucho, pero me agradó y luego analizándolo, también me resultó conveniente porque desde hace tiempo, con el avance de las tecnologías pues la gente no lee, es muy poca la gente que lee. Y quien agarre un libro, además de sentirse atrapado por la lectura y necesita saber que es poco lo que va a leer y si es poco lo que va a leer sumado a un contenido que le produce deleite y que le gusta de alguna manera, es ganancia para los lectores y para que el libro se difunda lo más posible. Así que, aunque no fue esa mi intención, iniciar el título mencionando la cantidad de episodios podría resultar atrayente. Y lo de relatos extraños del Metro de Caracas. Inicialmente yo iba a llamar al libro El Metro de Caracas, pero luego me puse a pensar, este es el nombre de la empresa: Metro de Caracas, eso no me gustó y como no son relatos, muy normales, por decirlo de alguna manera, son extraños y sin embargo, lo extraño está tan cerca de uno como el metro: el metro que uno toma para hacer cualquier diligencia, salir, ir a visitar a tus padres, a tu familia, trabajar, lo que sea… allí suceden cosas curiosas, que valen la pena registrar y leer, en este caso.

¿A qué público crees que va dirigida la obra?

Para mí esta obra va dirigida a los adultos, a cualquier adulto capaz de leer un libro. Tengo amigos y familiares, que tienen menos de 18 años, he tenido buena receptividad de ellos, pocos, pero es increíble, es precisamente gente muy joven que me ha dado esa receptividad, esa retroalimentación muy positiva, también algunos adultos por supuesto. En fin, la gente adulta. Hay en el libro una nostalgia, una remembranza de la venezolanidad que de hecho tiene que atraer al público venezolano, a mis hermanos, mis compatriotas venezolanos diseminados por todo el mundo, tristemente, pero también tiene su parte de alegría porque, he visto que muchos nos hemos encontrado también con cosas agradables en el país que hemos llegado como esta que me ha ocurrido a mí que estoy publicando un libro querido, un libro que está viendo luz. Mi segundo libro, pero esta vez, físico, tangible, porque el primero fue un libro digital (e-book) de microteatro. Este se llama: Solo quería besarte, el cual agrupa 3 obras de microteatro que está disponible en Amazon. Pero bueno, aparte del público venezolano que se puede sentir muy identificado con esta obra, que ojalá les llegue, espero que se difunda mucho entre los venezolanos, pero también va dirigido al público español a otros países de Latinoamérica. Porque estamos hablando la misma lengua, aunque yo espero que más adelante se traduzca porque como, repito, son relatos con situaciones que en cada país podrían ocurrir, según el estilo o idiosincrasia de cada sociedad, en el metro. Y esto es muy bonito. Creo que vale la pena.

¿Cómo definirías tu obra en no más de 5 palabras?

Definir mi obra en no más de 5 palabras, bueno, vamos a ver si no es tan difícil hacerlo. La primera sería, “genuina” en primer lugar, genuina, por la gente de a pie, la gente que se monta en un metro para ir a estudiar, que tiene que ir a trabajar, la gente que sueña, la que quiere vivir mejor, la que vive el amor. Otra palabra sería belleza, otra, nostalgia, humor la siguiente, mucho humor, porque las situaciones más simples se pueden transformar en peligrosas o humorísticas, cuando las recordamos, cuando no son fatales, por supuesto. Y bueno, la idiosincrasia venezolana tiene como distintivo particular, hacer de todas las tragedias, incluso propias, un chiste. (risa) Hacen muy buenos chistes y eso nos identifica como venezolanos. Una quinta palabra pues, misterio, quizás un terror no tan contundente, pero, vale, misterio quedaría mejor.

¿Qué ha sido lo más difícil del proceso de escritura y el camino de la edición?

Lo más difícil de este proceso de escritura ha sido, pues, captar la atención de un público imaginario, poder empatizar con un público que pueda leer este libro y pueda engancharlo. Yo creo que eso es lo más difícil de escribir un cuento, un relato, una novela, lo más difícil de narrar para mí es eso, enganchar. Si no me engancha a mí, tal vez no pueda enganchar a muchas personas. Aunque puede que este tipo de escritura, no les interese a algunos, si yo no me siento satisfecha con lo que escribo y no siento que lo que escribo sea capaz de enganchar a un público, pues no puedo terminar el libro y como dije al principio, saber que el libro ya está terminado, también es un poco difícil. Por ese mismo proceso de tratar de captar la atención del público. Y ahí la edición tiene muchísimo que ver, cambiar lo que estas lo que estás diciendo, poner un párrafo en otro lugar o eliminarlo, poner otra cosa o darle un giro total porque no estás consiguiendo lo que quieres. Todas esas cosas son complicadas, son difíciles y muchas veces no puedes seguir luchando, tienes que soltarlo, dejarlo dormir, dejarlo en cura de sueño, que él mismo se vaya desarrollando o madurando; es un poco loco decir esto, pero: por su parte lo que escribes, duerme un poco se va desarrollando, a la vez que sucede dentro de ti, hasta que se vuelven a encontrar, la obra y tú y entonces comienza a tomar forma.

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¿Tienes más historias para contar? ¿Piensas en un nuevo libro?

Después de aquel comienzo de saga distópica, decidí que la mejor manera de publicar era escribiendo libros independientes y ver qué recepción tenían. Es decir, tengo material para una segunda parte de “La chica del reino de luces y sombras”, pero mi siguiente trabajo va a ser algo completamente distinto.

¿Qué relevancia tiene u recorrido de vida personal con el contenido del libro?

Pues, yo diría que tiene mucha relevancia, porque el Metro de Caracas, comenzó en 1983, cuando yo tenía, entre 18-19 años. Toda mi vida he transitado por el metro, por cantidades de razones y circunstancias. Me ha tocado vivirlo, no solo guardar esos recuerdos hermosos de los primeros años, en los que, todos los venezolanos nos sentíamos tan orgullosos de nuestro metro. Era un lugar muy limpio, muy correcto, donde se respetaban las normas para contribuir con su mantenimiento y belleza y el único lugar en Venezuela o Caracas donde eso ocurría; el respeto, el no ensuciar el metro, el no botar un papel, el comportarse, ceder los asientos a quienes los necesitaban, no empujar… Y todo eso, al pasar de los años fue transformándose, sobre todo, desde hace un poco más de 20 años, lapso desde que está instalado este último gobierno; Se fue ya transformando a peor, cada vez, y bueno, ya es un sector más de los servicios públicos venezolanos que está destruido. En este momento, no sé en qué estado se encuentra, pero las noticias son muy malas. He escuchado también que lo están restaurando, pero no sé si es cierto, no lo sé. Y eso es muy relevante para mi vida y para esta obra porque es un pequeño homenaje que hago, no solo al Metro de Caracas, sino a Caracas, la hermosa Caracas, la ciudad donde nací y a mi país, Venezuela.

¿Es tu primera publicación? ¿Te consideras un autor novel?

Sí, por supuesto, tengo más historias por contar, son historias que están allí garabateadas, por decirlo de algún modo. Las inicié, pero están en pleno proceso de gestación. Están muy en embrión. Ehh, tengo dos novelas, que por cierto, una se desarrolla aquí en Madrid, España, sobre una inmigrante, por cierto. Que desea traer a su hija que está estudiando canto en Venezuela, allí ya está el tema de Venezuela también, pero se desarrolla mucho más aquí en Madrid. Tiene una trama bien particular. Y hay otra novela que es un poco más compleja tengo que documentarme más sobre ello, su protagonista sufre de un delirio que se llama licantropía. No tiene que ver con lobos, sino con otro animal, más específico. Creo que más adelante, la psiquiatría puede cambiarle el nombre a esta patología. Todo a su momento. Así que son dos novelas y otro libro de cuentos, de cuentos cortos. Espero que todas las personas que hayan leído esta entrevista, se sientan motivados a leer Ocho episodios, Relatos extraños del Metro de Caracas, creo que es un libro que de verdad les puede gustar, les puede divertir y tal vez los haga pensar. Gracias.

 

Gladys Del Rosario

 

Nacida en Caracas, Venezuela, Gladys Del Rosario se sintió atraída desde sus primeros años de edad por la literatura de diversos autores tanto de su país como de Latinoamérica y España. De allí, su propio camino literario empezó a tomar forma en la Universidad Central de Venezuela, donde estudió Artes mención cine. Paralelamente, también se formaba en arte dramático, de la mano de Horacio Peterson, escuela en la que comenzó a escribir sus propias obras, además de actuar en ellas. A raíz de una dificultad con su voz, se dedicó a la escritura narrativa, sin abandonar la dramaturgia. Posteriormente, trabajó como investigadora y redactora en el libro de biografías femeninas venezolanas: 100 Mujeres de Venezuela.

 

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