Último tren a Budapest  – Charlando con Roberto Zubiaga

Último tren a Budapest – Charlando con Roberto Zubiaga

Último tren a Budapest es el título de uno de los relatos que componen este libro y también da nombre a una recopilación de narraciones de temática variada, pero con puntos en común: lo extraño, lo misterioso, la metáfora, el absurdo, el elemento fantástico.

Un oftalmólogo víctima de alucinaciones; un anciano que empieza a descubrir su gusto por los jóvenes; un adolescente que se va a convertir en asesino; un pescador irlandés que pasa de la ignorancia casi absoluta a ser un genio; extraterrestres que visitan la Tierra con distinto resultado; las vivencias mentales de una persona en coma; un tren repleto de cadáveres; las últimas horas de Jonathan Harker antes de entrar en el castillo del conde Drácula, la presencia de universos paralelos… 

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¿Cómo ha sido tu proceso de escritura a lo largo de los años? ¿Has notado algún cambio o evolución en tu estilo o enfoque?

Bueno, esta pregunta me da pie a resumir las escrituras de mi vida. Siempre me ha gustado escribir, con enfoques y destinos muy dispares. Por citar algunas cosas, en mi juventud, escribí una novelita de terror que no fue a ninguna parte ni va a ir. Después mi profesión de Consultor Medioambiental (soy Ingeniero Industrial) me obligó a redactar muchos informes; escribía y escribía; sentía que lo hacía bien y me gustaba. Obviamente mi estilo y nivel de escritura evolucionaban, hacia mejor, por supuesto; únicamente fruto de la práctica. Hace unos quince años, pasé una muy mala racha a nivel personal y me consolé escribiendo una especie de diario, un librito autobiográfico. Tampoco ha ido a ninguna parte, pero en este caso, no descarto que algún día vea la luz. No lo sé. Soy un enamorado del cine y de la música rock y he escrito durante décadas, en revistas y webs especializadas, reseñas, críticas, artículos, comentarios… He disfrutado mucho haciéndolo. Hace unos quince años, me interesé por los relatos (o cuentos) y empecé a foguearme en este género. Prácticamente todo lo que escribía “caminaba por el lado salvaje” (“take a walk on the wild side”, como diría un amigo mío). Ciencia ficción, lo absurdo, lo misterioso, lo kafkiano, lo perverso, lo surrealista…También el cine, el rock y los viajes han tenido cabida en mi particular mundo literario. Acumulé decenas de relatos y alguna novela corta. Mi carpeta en el ordenador iba creciendo y creciendo…Hasta que un día decidí seleccionar unos treinta relatos y lanzarme a su publicación. Tuve que llevar a cabo una trabajosa labor de depuración tanto en el estilo como en los contenidos. Resumir y depurar. Conté con la inestimable ayuda de varios lectores beta (gracias Pedro). En 2020 salió la primera edición de “Último tren a Budapest”, con 28 relatos. Edité 100 ejemplares que he vendido (una parte, regalado) en su totalidad. Ahora, en 2023, la editorial catalana Autografía ha publicado una segunda edición del mismo libro. El contenido es exactamente el mismo que el de la primera edición, con dos diferencias: Portada, contraportada y solapas diferentes. He añadido un “Epilogo del autor” en el que cuento cosas del pasado, presente, futuro y meta-futuro.

¿Tienes alguna técnica o hábito particular que te ayude a mantenerte enfocado y creativo durante el proceso de escritura?

Podríamos decir que sí. Un par de cosas. La primera sería obligarme a escribir todos o casi todos los días. Y la segunda, en aquellos momentos o días en los que estoy algo atascado (bien por el estado de ánimo, bien por cansancio, bien por la dificultad del tema sobre el que estoy escribiendo) dedicarme a buscar y analizar documentación. Algunos relatos no precisan de información externa, pero son minoría; en la mayor parte de los casos me resulta imprescindible documentarme, bien en libros, bien en Google, bien en alguna herramienta de Inteligencia Artificial. Hay relatos en los que la labor de documentación es más ardua y consumidora de tiempo que la propia escritura. Un buen ejemplo de esto último es el relato que actualmente estoy escribiendo (para un libro futuro), titulado “Matemos a la madre de Hitler”.

¿Cuál es tu relación con el género de la ficción en general? ¿Hay algún autor o autora que te haya influenciado particularmente?

Soy un lector de todo tipo de géneros y temáticas. Novela, Cuento y Ensayo. Abundando en lo dicho anteriormente, si me tengo que quedar con algo, sería la ciencia ficción, el surrealismo, lo absurdo, lo perverso…Las utopías de Tomás Moro, las distopías de Philip K. Dick, Zamiatin, Huxley, George Orwell, Ray Bradbury; la ciencia ficción más genérica de Ursula K. L.Guin, Arthur C. Clarke, John Wyndham, Asimov¸ Allan Poe, Lovecraft; el surrealismo de Murakami; el mundo absurdo de Kafka y también otros autores más realistas como Milan Kundera, Saramago o García Márquez.
También hay que considerar la influencia del cine; Hitchcock, Fritz Lang, Kubrick, Cronenberg, Buñuel, Lynch, Nolan…

¿Cuál es el papel del elemento fantástico en tus relatos? ¿Crees que la ficción especulativa puede ser una herramienta efectiva para explorar temas y cuestiones que de otra manera serían difíciles de abordar?

Es evidentísimo el papel del elemento fantástico o pseudo fantástico en casi todo lo que escribo (aunque no de forma exclusiva). Diría que la inmensa mayor parte de mi ficción sería ficción especulativa basada en ideas, conceptos sociales, experiencias, prediciones…Este subgénero está en el centro de mi obra. Además, en gran medida, vuelco en los relatos, experiencias y pensamientos propios. Hasta en el más extraño y dislocador de estos relatos se puede encontrar una gota autobiográfica. He escrito pocas historias gratuitas y/o de puro divertimento. Aunque si las buscamos, también las encontramos.

¿Cómo abordas la tarea de crear tensión y suspense en tus relatos? ¿Hay algún recurso narrativo en particular que prefieras utilizar para generar esas emociones en el lector?

El elemento sorpresa, el absurdo, lo kafkiano…(tanto en relatos de ciencia ficción como en otros más apegados a la realidad) está casi siempre presente. Se trata de un elemento que surge de forma natural. Es la razón de ser de mi escritura. Diría que mi disfrute en la escritura tiene una elevada correlación con  el citado elemento sorpresa. Me gusta sorprenderme a mi mismo.

¿Cuál fue la inspiración detrás de la creación de esta colección de relatos?

Mi primera inspiración sería mi propio gusto por la escritura. Disfruto escribiendo. Luego está sin duda, mi devoción por la ciencia ficción. Desde niño/adolescente, mis preferencias lectoras y cinéfilas han rondado siempre este género ¿por qué? No lo sé, la curiosidad, (diría, con perdón, la curiosidad profunda). ¿Qué hay en los confines del universo? ¿Hay, ha habido o habrá vida inteligente? ¿Qué es el universo? ¿Es una parte infra-infinitesimal de otro universo más grande? ¿Y este, de otro? ¿Existen otros universos paralelos, el multiverso? (esto me lo preguntaba ya mucho antes de la exitosa película “Todo a la vez y en todas partes”), ¿Dentro de nuestro universo, existen otros universos infinitesimalmente pequeños?, los robots (sin duda el puro planteamiento de este tema ha variado desde los robots de Asimov a la ya actual Inteligencia Artificial)., el tiempo ¿es una línea recta o puede haber bucles que posibiliten viajes en el tiempo. ¿Cuándo empezó a correr el tiempo? ¿Existe desde siempre? ¿Qué significa siempre? Y¿que hay más allá del multiverso, hay infinitos multiversos? ¿Puede la mente humana entender la infinitud? ¿Podrá algún día? ¿Hasta dónde va a llegar la Realidad Virtual, el Metaverso? ¿Serán los seres humanos sustituídos por avatares? ¿o conviviremos con ellos? ¿sobrevivirá la especie humana a la Inteligencia Artificial? ¿Y al metaverso o metaversos? ¿Llegarán las horribles distopias de Huxley u Orwell? ¿O, por el contrario, las utopías de Lennon? ¿somos un experimento de unos seres extraterrestes, incluso incorpóreos? (“La granja humana”, “2001, una odisea del espacio”.“ El fin de la infancia”), ¿llegará el teletransporte?…¿hay dioses que nos crearon y nos controlan desde las regiones etéreas? Y digo dioses y no dios, ya que son multitud las divinidades que los humanos hemos adorado desde el principio de los tiempos (no solo aquel dios que nació en Nazareth sin intervención de ningún espermatozoide), etc, etc, etc. Como dijo Thomas Edison: “No sabemos la diezmillonésima parte de nada”. Después de la ciencia ficción, entró en mi mundo un ciudadano checo genial. Me maravillaron sus historias absurdas, kafkianas (obviamente), lo más inesperado, la sorpresa traumatizante (“La metamorfosis”, “El proceso”…). Y más tarde, llegó el surrealismo por el surrealismo. Todo (o casi todo) absurdo (también), inexplicado e inexplicable; deliveradamente inexplicable y quizá por ello tremendamente atractivo. Los finales abiertos me suelen atraer más que los cerrados. Bueno no siembre. Se me olvida…estoy hablando de Haruki Murakami. Mas inspiración a parte de la literatura y el cine: la música rock (David Bowie, Lou Reed, Neil Young, Lennon y unos mil más).

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¿Cómo elegiste los temas y los elementos narrativos que se exploran en cada uno de los relatos?

Bueno, me repito un poco. Escribía y escribía sobre los temas que he comentado; y al final, con la colaboración inestimable de mi hijo Mikel, hice una selección. Y ahí está el libro. Quiero decir que no todos los relatos tienen ese elemento fantástico, absurdo, surrealista. Hay algunos relatos apegados a la realidad como “Don Anselmo”, “Maria, Pilar, Jabier y Ricardo”, “La provocación de la carne”…y poco más.

¿Cuál de los relatos te resultó más desafiante de escribir y por qué?

Sin ninguna duda “John Smith”. Es un relato duro (no voy a hacer spoiler) que estuve a punto de excluir. Al final, mutilé las partes más fuertes y perversas. Y ya está en el libro. Aún sigue siendo durillo de pelar.

¿Cómo te acercas a la creación de personajes en tus relatos? ¿Hay algún personaje en particular que te haya gustado más desarrollar?

Yo “creo” que me siento más a gusto con los personajes que son “buenas personas” como Don Anselmo (“Don Anselmo”), Jerry (“Las pirámides de plata”), Miguel (“Café Slavia”), Roselin (“La decisión de Roselin”), Angel (“La provocación de la carne”)…y algunos más. Y menos a gusto con algunos otros, no muchos, que no serían un ejemplo para la sociedad como Beck (“Dos metros cuadrados”), el abuelo irlandés y ultracatólico de “El hombre que no pudo ser persona”, John Smith y Henry (“John Smith”).
De todas formas, tampoco tengo una opinión definitiva sobre la bondad o maldad de las personas. ¿Hay gente buena y gente mala? Es evidente que hay gente que hace cosas buenas y gente que hace cosas malas. ¿Pero cuáles son las causas? ¿enfermedades mentales? ¿sufrimientos y crueles desapegos durante la infancia? ¿frustraciones sexuales como decía aquel señor de Viena? ¿Era mejor persona Jerry que Beck? ¿Y era mejor persona Roselin que John Smith?…¿Qué se yo? Antes de despedirnos de nuestros personajes, quiero llamar la atención sobre “El mutante perverso”. Fue el primer relato que escribí (junto con Frank), Creo que sigue siendo el mejor de los relatos y no pocos lectores han abundado en esta opinión. Absurdo e irreverente hasta la extenuación, pero nos dice algo. Mejor pregunto ¿nos dice algo?

¿Qué esperas que los lectores saquen de la lectura de tu libro? ¿Hay algún mensaje o tema en particular que quieras que los lectores se lleven?

Cuando me han hecho esta pregunta, mi respuesta generalmente ha sido “son puro divertimento”. Pero no me lo creo ni yo.

¿Te sientes a gusto con las tareas de promoción, marketing y presentación de tus libros? ¿Consideras que lo haces bien?

En absoluto. Odio a muerte este mundo y lo (poco) que hago creo que no lo hago nada bien. Mi dominio de las herramientas informáticas, de las redes sociales, podcast… es bastante (o muy) limitado. Me encantaría trabajar como Don Arturo Pérez Reverte: Escribir tu libro, entregarlo a la editorial, que lo estará esperando como ánima en pena (en no sé qué formato ni grado de depuración) y olvidarme de él. Únicamente, que me vayan informando del volumen de ventas. ¿Ferias del libro? Si hay que ir se va, pero ir por ir es tontería.

¿Tienes planes de continuar explorando la escritura de relatos cortos o te gustaría aventurarte en otros géneros literarios en el futuro?

Bueno, de esto hablo en el ya citado “Epílogo del autor”. Tengo bastante avanzado otro libro de relatos en la misma o similar línea temática que el ahora presento. Son menos relatos, pero más largos. Tengo una novela corta también bastante avanzada que ha nacido de uno de los relatos hoy presentados, concretamente “Café Slavia”. Y tengo el proyecto de un libro más personal. No puedo decir más. Es bueno planificar X para conseguir X/2. Tengo una pregunta que me hago a mí mismo y me la respondo. ¿Cómo está actualmente el mercado (presente, perspectivas, temáticas…) de la ciencia ficción (literatura, cine)? Pues creo que estamos en un momento crucial para este género; no se si bueno o malo, pero sin duda crucial. Históricamente la tecnología avanzaba muy muy lentamente. Lo que planteaba la literatura de ciencia ficción, en el siglo XX, estaba, normalmente a años luz del momento de su escritura. Era de todo punto inimaginable. Todos los escritores sabían muy bien que no iban a ver en sus vidas las historias que contaban. Ahora la tecnología, principalmente la Inteligencia Artificial y la Realidad Virtual (Metaverso) avanzan a velocidades próximas a la de la luz. Te puede ocurrir (y ocurre) que, si tardas un poco en escribir una novela de C.F. lo que cuentas en el capítulo 1 como ficción, resulta que ya es realidad en el capítulo 30. Y ya te han fastidiado (con jota.) E imaginarse lo que va a pasar dentro de 100 años…¿Quién da más? Y, otra cosita ¿Por qué no una película basada en uno de estos relatos o novelas cortas? Soy de Bilbao y los de Bilbao nacemos donde queremos y filmamos películas donde y cuando nos da la gana. Perdón por la bilbainada.

¿En qué formatos sale la segunda edición de Último tren a Budapest?

Pues es todos los formatos posibles:
– Libro físico. Esos maravillosos objetos cuyo tacto y olor producen un placer metafísico. Que los puedes subrayar con fosforitos amarillo y en los que puedes usar preciosos separadores de páginas.
– e-book. Pues eso; muy útil para leer en el metro o en trenes de ceranias.
– Audiolibro. Este formato todavía está dando sus primeros pasos; tiene una baja cuota de mercado, pero creciente y es el gran desconocido. El audiolibro de Último tren a Budapest ha sido elaborado por la editorial vasca ALTautores. Reamente tengo ilusión para este formato.

ROBERTO ZUBIAGA

Roberto Zubiaga (Bilbao,1954). Es Ingeniero Industrial Químico. Ha trabajado durante todo su ejercicio profesional como Ingeniero/Consultor de Medio Ambiente, Lleva décadas escribiendo cuentos, relatos, ensayos, críticas de cine y de música, artículos y alguna novela. El cine y la música han jugado un papel muy importante en su vida, Le gusta viajar y siempre ha pensado que los viajes en tren tienen algo especial, algo mágico. Actualmente está jubilado y esta es su primera publicación (Segunda edición).

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